La compra de un colchón es una de las tareas más complejas

¿Cómo probar un colchón?

Comprar un nuevo colchón

Una buena noche de sueño. Todos lo queremos, pero no siempre lo tenemos. Y sí, tu colchón es probablemente el principal culpable. ¿Tiene más de 8 años? ¿No lo elegiste tú? Quizás es hora de comprar un nuevo colchón, pero… ¿Cómo empezar?

La compra de un colchón es una de las tareas más complejas, la cantidad de marcas, nombres, productos y tecnologías desconocidas por el usuario hace que sea todavía más arduo. Pero es más fácil de lo que parece, tan solo tómate tu tiempo y acércate a tu tienda más cercana y decide por ti mismo. Te damos algunas pautas para guiarte.

Son varios los factores que hay que tener en cuenta: tu postura habitual, si duermes solo o acompañado, si tienes alergias o si eres caluroso. En este sentido el asesor será una pieza clave para entender tus necesidades y dirigirte al colchón más adecuado para tus necesidades (y si estás interesado conocer los beneficios de cada una de las tecnologías disponibles). Sin embargo, no te dejes influir por precios, publicidad, términos, valoraciones u opiniones.

Existen numerosas tecnologías y combinación de materiales en el mercado, todos ellos creados para satisfacer a diferentes tipos de durmientes, por eso lo que a un amigo le puede parecer muy confortable, a ti no tanto. Por ello, túmbate sobre ellos y deja que tus propias sensaciones guíen la decisión final de la compra.

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Consejos para probar un colchón

Una vez aconsejado sobre qué modelos de colchones son los más adecuados a tus necesidades, no te conformes con tocar con la mano, estas sensaciones no serán reales.

Tampoco sirve sentarse en un lateral de la cama, ya que concentras el peso en un solo punto, el colchón se comprime y puede resultar muy blando.

Lleva ropa cómoda y sácate los zapatos para garantizar la máxima comodidad. Acuéstate sobre el colchón y tómate tu tiempo, no te sientas incómodo por tardar. Si, es raro estar tumbado delante de un desconocido, pide que te dejen un rato a solas para poder estar más confortable y sin presión.

Pide una almohada similar a la que uses habitualmente, así será más fácil y más “real” la prueba.

1. Túmbate sobre tu espalda

En primer lugar asegúrate que el colchón sobre es al menos 10 centímetros más que tu cuerpo. Después, siente cómo el colchón se adapta a la espalda y si la acogida es agradable. Mantente unos minutos en esta postura fijándote en dos cuestiones:

  • Que el colchón se adapta a la curvatura de la espalda, manteniéndola recta y sin ejercer excesiva presión en la zona de los hombros y las lumbares.
  • Que tu espalda no se arquea en forma de V, es decir que no se doble por la zona lumbar. Esto significa que es demasiado blando.

2. Ponte de lado

Esta es la postura más común. Según un estudio de la asociación ASOCAMA, un 64,7% de los españoles duermen de lado. Por ello, recuéstate sobre tu hombro y caderas, que ambos queden enfrentados con el techo, dobla ligeramente las rodillas, apoya bien la cabeza sobre la almohada y fíjate si:

  • El colchón se adapta a la forma del cuerpo evitando la presión en los puntos de apoyo, como la cadera o los hombros.
  • Mantente en esa postura unos 3-5 minutos sin moverte y asegúrate que la espalda queda completamente recta. Es decir, que los puntos de presión no hacen que se giren los hombros o caderas.
  • En el caso de tener que girar la columna para encontrar una postura más cómoda, no es el colchón adecuado, ya que generará molestias durante la noche e impedirá el sueño profundo.

3. Dormir en pareja

Si compartes el colchón con tu pareja, es importante probarlo al mismo tiempo para demostrar que ambos tendrán un descanso de calidad.

  • Para saber si el tamaño del colchón es el adecuado, tumbaros al mismo tiempo y, con los brazos detrás de la cabeza, estirar los codos hacia ambos lados. Si no se chocan entre sí, el espacio es suficiente. El ancho estándar en camas dobles es de 1,5m.
  • Asegura la independencia de movimiento. Haz que tu pareja se mueva mientras estás es una postura fija y garantiza que su movimiento no te moleste.

Para darse cuenta de todos estos factores, necesitas probar cada colchón durante unos minutos, estas sensaciones serán clave para tu decisión final. Piensa que tu elección afectará a tu descanso durante 8-10 años. El tiempo que dediques a probar el colchón es una inversión.

Disponer de un buen material de descanso garantiza la calidad de tu sueño y, por tanto, de tu salud. Si éste se amolda a tus necesidades, facilitará la conciliación del sueño y de todas sus fases, siendo reparadoras y sin despertares. Para ello y por ello trabajamos día a día en Pikolin, porque apostamos por tu salud y tu bienestar.

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