Expresa tu estilo

La decoración de nuestra cama es muy importante para notar que nuestro lugar de descanso está ordenado, además de por el placer de ver la habitación a nuestro gusto. Edredón nórdico, almohadas… pero, ¿cómo lo colocamos?
A la hora de pensar en la decoración, lo primero en lo que debemos pensar es en los tonos de la estancia: el color de las paredes, el cabecero, las mesillas, etc. Podemos elegir un color que combine bien o de la misma gama cromática y que esté en sintonía. Una vez elegido, puedes empezar:

  • Primero debemos preparar la cama desde cero. Colocamos la funda de colchón (que protege el propio colchón) y un protector (una seguridad extra para evitar manchas). Tras esto, colocamos la sábana bajera que hayamos elegido y, opcionalmente, la sábana encimera. Hay personas que deciden prescindir de esta última y poner directamente el edredón nórdico. Sea así o no, recuerda ponerle una funda a tu para protegerlo de manchas directas y darle otro toque a la habitación (además, hace que cambiar el estilo sea más sencillo).
  • Cuando coloques el edredón nórdico, puedes hacer una doblez en la parte superior donde van situadas las almohadas o cubrir completamente el colchón. Después, por encima del mismo, toca colocar las almohadas. Te dejamos diferentes opciones para que elijas la que más te guste.
  • Después, puedes colocar una manta extra a los pies de la cama. Puede ser en un tono similar o uno que destaque para darle un toque diferente. Esto sirve por si nos echamos sobre la cama (para descansar o para la siesta) poder taparnos con ella sin deshacerla.
  • También puedes poner una alfombra a los pies de la cama o dos a los lados de la cama. Esto no solo da calidez a la habitación, sino que al levantarte de la cama tienes una sensación mullida y suave. Lo único es que, si eres alérgico a los ácaros del polvo, te aconsejamos que laves bien las alfombras al menos a 60 grados (igual que las sábanas).

Y tú, ¿cómo colocas tu cama?

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