Duerme bien, crece bien II

Que la calidad del sueño está ligada con una salud robusta está fuera de toda duda. Cobra especial importancia en el caso de los niños y adolescentes en edad de crecimiento. 

¿Consigues que tus hijos duerman bien cada noche? Lograr que un niño se acueste a su hora, duerma todo lo necesario y consiga levantarse descansado es todo un reto. ¡Pero realizable! El sueño de los más pequeños de la casa (y de lo no tan pequeños) es muy importante tanto para ellos como para los padres. Las razones de esta afirmación os las vamos contando en este artículo.

Dormir las horas correctas ayuda al crecimiento

¿Por qué el sueño es tan importante para el crecimiento de un niño? Según entidades de referencia como la National Sleep Foundation, el sueño es “esencial” para el desarrollo de un niño:

  • Durante la noche es el momento en el que más hormona de crecimiento se segrega.
  • Cuando duermen correctamente los pequeños se sienten en alerta durante el día, mejoran su comportamiento y favorecen el buen funcionamiento de la memoria.
  • Un sueño adecuado favorece la disminución de problemas relacionados con la irritabilidad y la falta de atención.

A la hora de facilitar consejos para dormir mejor, o incluso para elegir un nuevo colchón, en Pikolin siempre decimos lo mismo: cada persona es un mundo. Se trata de una afirmación que vale por igual para niños o mayores. No obstante, aunque no hay una regla general para toda la sociedad, a la hora de aconsejar pautas para una buena higiene del sueño sí que hay algunos parámetros establecidos que pueden ayudar. Por ejemplo, en lo que se refiere al número de horas de sueño según la edad.

Descanso según la edad

A este respecto, desde la OMS recomiendan que los niños que tienen entre 6 y 12 años duerman entre 10 y 12 horas cada día. Aunque para cada franja de edad que no entra en esta horquilla, la cantidad de horas es diferente, tal y como ya te hemos contado en otras ocasiones.

0-2 meses 16-20 horas repartidas a lo largo del día
2 meses-1 año 10-12 horas de sueño.
1-3 años 12-13 horas de sueño.
3-5 años 11-12 horas de sueño.
6-12 años 10-12 horas de sueño.
12-18 años 9-9,5 horas de sueño.
+ 18 años 7,5-8,5 horas de sueño.

*Tabla realizada en base a las recomendaciones realizadas por las asociaciones relacionadas con el sueño con las que Pikolin trabaja estrechamente.

Para que dormir no sea un problema tanto para los padres como para los niños (hasta los 12 años), desde la Sociedad Española del Sueño (SES) recomiendan hacer uso de una rutina muy marcada. Igual que sucede con los adultos, esta rutina sirve para indicar a nuestro cuerpo y mente que se acerca la hora de dormir. En cuando a las horas, la SES indica que lo mejor es tener una hora fija de sueño, normalmente alrededor de las 21 horas. En el caso de la siesta, que está demostrado que también favorece al funcionamiento de los niños, las horas tendrían que ser fijas también. El objetivo es claro: hacer que el cuerpo de los niños se acostumbre a unos hábitos.

Establecer una rutina de sueño depende de cada padre, pero la mayoría son similares. Muchas de ellas comienzan desde la merienda, que debe ser suave. A lo largo del transcurso de la tarde, llega el momento de tomar un baño, cenar, de poner la ropa adecuada para dormir y cepillarse los dientes antes de acostarse. Para que estas rutinas sean eficaces, no olvides algunos consejos básicos:

  • La habitación del niño tiene que ser una estancia fresca, oscura y tranquila.
  • Cuando la rutina se ha completado (ya sea con el cepillado de los dientes o la lectura de un cuento), lo mejor es que los padres favorezca el sueño autónomo. Es decir, despedirse y marcharse de la habitación. “La ayuda de los padres no debe ser necesaria para que el niño se duerma”, aseguran desde la National Sleep Foundation.
  • Hay que evitar la luz brillante a la hora de acostarse y durante la noche.

No a los teléfonos móviles

“Algo está robando el sueño a los adolescentes”, así de contundente titulaba el diario El País un interesante reportaje en el que se habla de los efectos de que los niños tengan teléfonos móviles inteligentes con ellos a la hora de dormir. Ya en 2014 se demostró que un 80% de los jóvenes reconocen que no lo sueltan ni estando en el horario de sueño, lo que repercute directamente en la cantidad de horas que deben dormir sin interrupciones. “Responder mensajes y subir y bajar por las redes sociales es mental y emocionalmente estimulante, lo cual produce alteraciones del sueño”, concluye el autor del reportaje. Por estos motivos, la SES lo tiene claro: los dispositivos electrónicos, de todo tipo, TV incluida, hay que tenerlos fuera de la habitación de los niños y jóvenes y “limitar su uso cerca de la hora de acostarse”

Una rutina marcada, unas buenas pautas de alimentación o mantener lejos el Smartphone es fundamental para que los niños duerman. Pero no olvides que, al final, el equipo de descanso es el elemento sobre el que deben pasar todas sus horas de sueño. Se trata de un factor clave para un sueño profundo y reparador. En Pikolin contamos con colchones y bases adecuadas para el sueño infantil y adolescente. Y os animamos a que hagas la elección correcta compañía del niño.

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