dormir por la noche

Cómo disfrutar más de nuestra sexualidad

El sexo, especialmente a partir de la segunda mitad del siglo pasado, siempre ha sido un elemento importante en nuestra vida, desde la adolescencia y a lo largo de todas las etapas por las que pasamos. Es por ello que la insatisfacción en este terreno es causa de muchas frustraciones y, en bastantes casos, también de problemas de pareja. Por ello, es importante conocer nuestra sexualidad, para poder disfrutar de ella.

Aunque pueda sonar cliché, la comunicación es algo esencial a la hora de tener una buena experiencia. Si bien es algo que siempre hemos oído, científicos de las universidades de Claremont, Chapman e Indiana acaban de publicar un estudio que lo apoya. Sin importar si se trata de una relación estable o de algo esporádico, mantener una comunicación fluida es clave para que todo salga como queramos.

El “sexo oral” es lo primero

No, no nos referimos a ninguna práctica en la cama, sino a algo que hay que hacer mucho antes de estar entre las sábanas. Hablar lo que nos gusta, y también lo que no, hasta dónde podemos llegar y cosas nuevas que nos gustaría experimentar… Todo lo anterior es básico para que la otra persona sepa qué esperar, cómo hacernos disfrutar y de qué manera no estropear un momento que de otra manera habría sido perfecto.

No sólo eso, sino que, además, hablar de lo que nos apetece es, en sí misma, una práctica muy estimulante. Y si llevamos compartiendo momentos de placer con alguien durante mucho tiempo, nunca está de más sentarnos a hablar de lo que está yendo bien, lo que nos gustaría mejorar o las inquietudes que tenemos sobre nuestras relaciones.

Conocernos a nosotros mismos

Para poder ayudar a alguien a conocernos, es indispensable que nosotros mismo conozcamos nuestro propio cuerpo primero. Entender cómo y por qué disfrutamos es una gran ventaja a la hora de explicárselo a otras personas, y este conocimiento puede enriquecer muchísimo nuestras experiencias.

Aprender de los demás

Según el estudio que mencionábamos al principio, los hombres heterosexuales tienen orgasmos de forma más habitual. En el otro lado de la balanza están las mujeres heterosexuales, que tienen orgasmos más esporádicamente que el resto de grupos estudiados.

Aunque el estudio no menciona los motivos de este abismo, podemos especular con dos posibilidades. O bien las mujeres son mucho mejores a la hora de complacer a su pareja, o bien los hombres tienen una actitud mucho mejor a la hora de tener relaciones. Lo importante, en caso de que estemos en una situación similar, es, de nuevo, hablar con nuestra pareja y ver cómo conseguir mayor satisfacción. Preguntarle por esa cosa que no le ha gustado tanto como pensábamos o pedirle sugerencias para disfrutar más.

No debemos olvidarnos de descansar después del esfuerzo realizado, y qué mejor que hacerlo en nuestro colchón Pikolin. Pero lo más importante es disfrutar de las sensaciones que experimentamos al hacer el amor y de la persona con la que estamos, y no avergonzarnos de expresar nuestros deseos. Además, es esencial recordar las medidas de protección correspondientes para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual.

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