Beneficios de dormir una siesta

¿Es necesario echarse la siesta?

Actualmente, el ritmo de vida acelerado de nuestra sociedad, está complicando conseguir un descanso adecuado. Hemos perdido de media dos horas de sueño desde principios del siglo XX.

La siesta es una costumbre mediterránea que proviene de la época de los romanos. Se conocía como la “hora sexta”, ya que era el tiempo dedicado al descanso tras cinco horas dedicadas al trabajo y que coincidía entre las 2 y las 4 de la tarde.

Esta práctica convertida en tradición en los países mediterráneos se ha demostrado muy beneficiosa a nivel físico y mental. Diversos estudios han demostrado que reduce el riesgo de padecer infartos de miocardio y disminuye el grado de estrés, previene el envejecimiento y alarga la vida.

Durante el proceso de digestión la sangre de nuestro organismo se dedica a las tareas digestivas disminuyendo la cantidad que llega al cerebro lo que hace que este se ralentice y muestre signos de somnolencia y tengamos sensación de cansancio y ganas de dormir después de comer.

Siesta

Poco tiempo es suficiente

Echarse la siesta no significa dormir durante horas, veinte o treinta minutos son suficientes para lograr despejar la mente y descansar. Para que esto se consiga es recomendable preparar el lugar donde vas a descansar, mantenerlo fresco y oscuro, apagando los dispositivos móviles.

No es recomendable alargar durante mucho tiempo el dedicado a la siesta ya que esto puede influir negativamente en nuestro descanso nocturno sobre todo en personas mayores.

Alcanzar las etapas de sueño profundo durante este periodo de sueño hará que nos levantemos con peor ánimo y tengamos una sensación de aturdimiento.

El descanso a media jornada ha demostrado que mejora el rendimiento intelectual por la tarde permitiendo que los neurotransmisores se repongan del desgaste cotidiano y que las neuronas vuelvan a estar activas.

 Breve descanso laboral

Aunque la siesta es un concepto ligado con las sociedades mediterráneas, cada vez son más las empresas que se están percatando de los beneficios asociados a esta práctica y ofrecen a sus trabajadores lugares acondicionados en la empresa para poder dormir durante breves periodos. Aquellas que han incorporado este tipo de acciones han comprobado como la productividad de sus trabajadores aumentaba tras el disfrute de estos pequeños periodos de descanso.

Entre las diferentes modalidades que han adoptado las empresas para facilitar este servicio, existen dos que sobresalen por encima del resto, Algunas empresas facilitan el descanso en la misma empresa, acondicionando un lugar dentro de las instalaciones para que los trabajadores puedan descansar por un breve periodo de tiempo, y otras, como las japonesas han creado lugares ajenos a la empresa donde hay cápsulas individuales o colectivas donde los trabajadores pueden disfrutar de 40 minutos de sueño.

Según datos de un estudio sobre salud y descanso de la población española, realizado por la Asociación Española de la Cama (ASOCAMA) y la Fundación de Educación para la Salud (FUNDADEPS), muestra que casi el 60% de los encuestados dice no echarse la siesta nunca. Los que tienen esta costumbre lo hacen generalmente en el sofá, aunque un 28% se echa la siesta en la cama. El tiempo medio de siesta dura más o menos 1 hora y esta costumbre es más habitual a partir de los 35 años y más en hombres que en mujeres.

Desde Pikolin queremos poner de relieve la importancia del sueño, es lo que permite a nuestro organismo realizar unas funciones esenciales que le permiten levantarse por la mañana con la energía suficiente como para afrontar el día.

 

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