Leer antes de ir a la cama tiene grandes beneficios para nuestro cerebro y nuestro descanso.

Los beneficios de leer antes de dormir

Estamos acostumbrados a hacerlo en el metro, en el parque, en la playa… pero el lugar más clásico para tener nuestros libros, después de la estantería, es sin duda la mesilla de noche. Sin embargo, no es raro que se pasen meses cogiendo polvo o que, noche tras noche, nos quedemos dormidos sobre la misma página y no consigamos avanzar. También puede ser que acaben sirviendo como cama para nuestro smartphone mientras dormimos. Consultar las redes sociales, ver nuestra serie favorita o pasar un rato jugando a algún videojuego suelen tener más peso a la hora de disfrutar de nuestro tiempo libre antes de ir a la cama.

Las actividades que implican mirar a pantallas brillantes durante las horas previas al sueño, no obstante, interfieren en la calidad del mismo y hacen que nos sea más difícil quedarnos dormidos. Por el contrario, leer un libro, ya sea en su variante tradicional en papel o en su versión electrónica (siempre en pantallas no retroiluminadas), tiene grandes ventajas frente a cualquier otra actividad que podamos realizar antes de prepararnos para dormir.

Ayuda a relajarnos

Siempre que tenemos un buen libro en nuestras manos, nuestra mente vuela a un mundo distinto y nos ayuda a alejarla de las preocupaciones de nuestra vida diaria. La presentación del día siguiente, el examen de inglés o el desastre del salón pasan a un segundo plano para dejar hueco a las historias que trascurren página tras página. Esta capacidad para alejarnos de los problemas no sólo se aplica al tiempo durante el que estamos leyendo, sino que se extiende tras cerrarlo y aparcarlo hasta el día siguiente. Preguntarse qué le pasará a los personajes, dar vueltas a un acontecimiento histórico o intentar aplicar conceptos utópicos a nuestro mundo son pensamientos que mantienen a nuestro cerebro apartado de esas cosas que nos quitan el sueño, y nos acompañan al reino de los sueños, pudiendo seguir allí con estas historias.

No solo eso, sino que leer también implica que no estamos mirando a pantallas brillantes como las de nuestro smartphone o televisión, nada recomendables durante las dos horas previas al sueño. Además, el consultar nuestras redes sociales antes de ir a dormir hace que nuestra mente se preocupe por si alguien comentará en nuestra foto o dará «like» a algo que hayamos escrito. Por ello, lo mejor es aparcar nuestros dispositivos móviles, meternos en la cama y acurrucarnos con nuestro libro entre las mantas.

Mitiga las preocupaciones

Además de llevarnos a otros lugares y momentos, leer tiene grandes repercusiones aquí y ahora. Meternos en una buena historia ayuda a aliviar los efectos de enfermedades como la depresión o la ansiedad, siempre que se trate de casos leves. Estos y otros trastornos de carácter psicológico no sólo afectan nuestra actividad diaria, sino también nuestro sueño. Si sospechamos que sufrimos este tipo de problemas, debemos acudir a un especialista lo antes posible para poder recibir la ayuda necesaria. Mientras tanto, os podemos decir que, desde hace ya unos años, los médicos vienen recomendando, entre otras cosas, leer antes de dormir a personas que los padecen.

Reduce los niveles de cortisol

Nuestro cuerpo libera una hormona llamada cortisol como respuesta al estrés, aunque su presencia no es necesariamente negativa. Es la responsable, por ejemplo, de que nuestro cuerpo se despierte por la mañana. Sin embargo, niveles altos de cortisol pueden ser la causa de problemas como el estrés crónico, la fatiga, varios fallos gastrointestinales o la debilitación de nuestro sistema inmunológico.

Es por ello que leer antes de dormir reduce el estrés y los niveles de cortisol en sangre,  lo que nos permite conciliar mejor el sueño y mejorar nuestra salud.

No sólo es bueno para dormir

Leer tiene otras muchas ventajas, además de aquellas relacionadas con el sueño. Entre otras cosas, ayuda a desarrollar nuestra inteligencia emocional – ya que nos ponemos en el lugar de los personajes- y la empatía, reduce el riesgo de padecer Alzheimer y mejora nuestra capacidad cognitiva.

 

¡Con los libros, todo son ventajas! Ya sólo queda elegir el mejor libro para leer en vuestro colchón Pikolin y disfrutar de los beneficios del mejor descanso. ¿Cuál es vuestro favorito para tener junto a la cama?

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